“La madurez sólo se alcanza cuando estás dispuesto a afrontar el dolor de tu propio ser; la madurez sólo viene cuando estás dispuesto a asumir el desafió. Y no hay mayor desafío que el amor. Vivir felizmente con otra persona es el mayor desafío del mundo. Es muy fácil estar en paz cuando estás solo; es muy difícil vivir en paz con otra persona, porque chocan dos mundos… mundos completamente diferentes. ¿Cómo se atraen mutuamente? Porque son totalmente diferentes, casi opuestos, opuestos polares.

Es muy difícil estar en paz en una relación, pero ése es el desafío Si te escapas de eso, escapas de la madurez. Si entras en ello con todo el dolor, y sigues entrando en ello, entonces, poco a poco, el dolor se convierte en una bendición, la maldición se convierte en una bendición. Poco a poco, a través del conflicto, de la fricción, surge la cristalización. En medio de la lucha te haces más consciente, estás más alerta.

El otro se convierte en un espejo para ti. Puedes ver tu fealdad en el otro. El otro provoca tu inconsciente, lo trae a la superficie. Tendrás que conocer todas las partes ocultas de tu ser, y el modo más fácil de hacerlo es contar con un espejo, ser reflejado en una relación. Digo que es la manera más fácil porque no hay otra, pero es muy dura. Es dura, ardua, porque tendrás que cambiar“.

Osho